
|
|
EDUCACIÓN A DISTANCIA
Universidad
virtual una virtual realidad
J. Eduardo Rodríguez
M.
Investigador especialista en Transformación
de Conflictos y Educación para la Paz.
Las universidades se cuentan entre las pocas instituciones
que durante siglos han sobrevivido sin cambios fundamentales.
Sin embargo, hoy están sometidas a las fuerzas
y tensiones de la globalización que confrontan
todos los aspectos de la sociedad.
El modelo clásico de universidad ha dado paso
a una realidad marcada por la liberalización
del comercio internacional, la producción y los
servicios.
A finales del siglo xx, el economista Peter Drucker
dijo a Forbes que el modelo de la universidad tradicional
estaba muerto, y pronosticó que los grandes campus
universitarios serían unas reliquias en treinta
años. Más recientemente, Alan Blinder,
profesor de Economía de Princeton, vaticinó
que cualquier servicio capaz de ser transmitido a través
de un cable —en especial la educación superior—
a la larga emigraría de las regiones de altos
costos a las de bajos costos. “Mientras más
cara se vuelva la colegiatura universitaria, la entrega
electrónica barata
empezará a parecer
más y más razonable, si no es que imperativa”.1
El cumplimiento —o no— de tales pronósticos
a mediano y largo plazo, ha provocado que gobiernos
y universidades de todo el hemisferio reconozcan que
la educación se transforma por la dinámica
global y las fuerzas que moldean y definen el desarrollo
económico y la competitividad.
El proceso de “transnacionalización”
de la educación superior es un fenómeno
que crece y se expande, cada vez más vertiginosa
e irreversiblemente
En el marco del Acuerdo General
sobre Comercio de Servicios (GATS, por sus siglas en
inglés), la educación superior es un tema
de regulación de servicios comerciales y contempla
como productos a la enseñanza a distancia y la
universidad virtual: el suministro transfronterizo es
uno de los modos de abastecimiento de servicios comerciales
de la educación superior.
Así, el mercado de la educación superior
globalizada hace del grado universitario un pasaporte
indispensable para la economía del conocimiento
del siglo XXI.
Hoy, la mayoría de las naciones consideran que
la educación superior es una herramienta estratégica
para dar forma, dirigir y promover el crecimiento y
el desarrollo económico.
A tan sólo diecisiete años del inicio
de la World Wide Web, la universidad virtual es una
realidad y el vertiginoso avance de la revolución
tecnológica de la información es irreversible.
El uso de las Tecnologías de la Información
y la Comunicación (tic) en la educación
presume un salto del modelo clásico, centrado
en el maestro, a uno de aprendizaje, enfocado en el
estudiante; esto implica cambios profundos en el formato
pedagógico tradicional.
A través
de la universidad virtual, la educación superior
está creando un nuevo paradigma educativo, expresado
en los siguientes puntos:
*El conocimiento se disemina a gran intensidad, diversidad
y velocidad: conferencias y artículos aparecen
en Internet tan pronto como se presentan o se publican.
Esta rapidez implica la existencia de sociedades cada
vez más complejas y preparadas, capaces de aprovechar
dicha producción y usar e innovar las tecnologías,
lo que obliga a las universidades a diversificar su
oferta para la nueva generación de profesionales.
*La transnacionalización de las instituciones
es consecuencia de la necesidad de vincular la universidad
y los mercados para crear condiciones que aseguren el
flujo de conocimientos y la construcción de nuevas
tecnologías para el desarrollo.
*La importancia económica de la provisión
de servicios educativos hace que cada vez haya más
universidades, grupos educativos y empresas enfocadas
a tener presencia en “mercados” promisorios.
*Las tic han acelerado el intercambio y procesamiento
de la información y el conocimiento; su utilización
es de tal magnitud que, en cualquier momento y desde
cualquier lugar, las personas tienen a su alcance innumerables
fuentes de información.
*La universidad virtual multiplica la captación
de estudiantes foráneos, sin que éstos
dejen su lugar de residencia. Esto da lugar a instituciones
de enseñanza radicalmente descentralizadas y
campus virtuales: alumnos ubicados en Pekín,
Nueva York, París, Buenos Aires y México
pueden presenciar simultáneamente una conferencia
magistral en tiempo real.
*Prestigiadas universidades norteamericanas y europeas
tienen campus virtuales en países de economías
emergentes. Mediante el modelo Blended Learning, ofrecen
estudios de actualización, especialización,
licenciatura y posgrado. Es suficiente abrir una página
de Internet para que vistosos recuadros nos inviten
a seguir un link y navegar en el campus virtual. En
este esquema, el alumno es parte de una comunidad de
aprendizaje, educación e investigación
vinculada electrónicamente a un cuerpo docente
virtual y a una comunidad académica mundial.
*El estudiante puede combinar cursos presenciales con
aprendizaje a través de Internet; acceder a bibliotecas
en línea; navegar a través del campus;
y tomar parte de mesas redondas, video conferencias,
sesiones intergrupales de chat, bases de datos y un
sinnúmero de recursos de la estructura virtual,
donde adquiere conocimiento y capacidad de análisis
crítico de la información mediante sistemas
de transmisión, almacenamiento y procesamiento.
Sin embargo, en algunos países en vías
de desarrollo se actúa como si la globalización
tuviese menos impacto que en los países desarrollados,
como si fuese posible mantenerse al margen de sus efectos,
o revertirlos, sin percatarse de que el precio de no
considerarlos es más alto que el de tomarlos
en cuenta.
En opinión
de los especialistas: “No es de extrañar
que la globalización conduzca a la transformación
de las universidades, de su oferta educativa, de sus
líneas de investigación y de los parámetros
para su evaluación y comparación. Las
universidades no sólo tienen que adecuarse a
ese continuo cambio; tienen que propiciarlo”.
La
“educación sin fronteras” y muchas
otras características de la realidad global ejercen
su influencia en la educación superior de América
Latina, geografía en la que el modelo sigue orientado
a otorgar una licenciatura estructurada en función
de disciplinas y áreas de conocimiento centrada
en el profesorado y las aulas, organizada en torno a
escuelas y facultades.
En
México la situación no es muy diferente,
pero hay instituciones como la Universidad Nacional
Autónoma de México (UNAM), que cuentan
con campus de enseñanza e investigación
fuera del territorio nacional y tienen oferta académica
on-line.
En los círculos especializados, el debate se
agita con la pregunta: ¿Es posible la construcción
de un sistema virtual que substituya y sea más
efectivo que la enseñanza universitaria en el
aula?
La
universidad virtual es resultado de todas las fuerzas
construidas desde la liberalización y transnacionalización
de la educación, y consecuencia inevitable de
la globalización del conocimiento.
La importancia económica de la provisión
de servicios educativos hace que cada vez haya más
universidades, grupos educativos y empresas enfocadas
a tener presencia en "mercados" promisorios. |
|